miércoles, 26 de junio de 2013

OPERACIÓN BIKINI TARDÍA: Siempre estamos a tiempo!




Os voy a exponer un texto súper completo para que este verano podamos estar fabulosas, para motivarnos ;)


Sé que muchos aún estáis de exámenes, así que no os desaniméis con frases como: "Uf, acabo tan tarde que ya la operación bikini no servirá de nada...".




¡No es verdad! Cuidarse siempre es beneficioso.


Pues bien, estos exámenes estaba tan reventada que sólo me apetecía comer, comer y comer más. Y encima cosas malas, bollería, porquería pura.

Encima con el estudio te pasas el día sentado cual sedentario cultivando grasas corporales.
Total, que acaban los exámenes, te plantas a tus 21 años en 57 kilos (teniendo en cuenta que mi peso normal es 54 y mido 1,72),  y una celulitis que no habías tenido en tu vida. Vamos, que me miré al espejo y me impacté a mí misma, BRAVO!


Pero nada de pegarse un tiro o abandonarse, hay que actuar en el acto. Os voy a contar mis trucos de este verano 2013 y algunos del 2012.


Está genial empezar con la operación bikini dejando a un lado malos hábitos alimenticios: que si cocacola, que si bollería para merendar, que si bocatas para cenar, papas, croquetas, ponerle dos kilogramos de azúcar a la leche, pastelitos Martínez...ejem


Cuando lo hayamos logrado, pasamos a la fase 2: empezar a consumir más frutas y verdura. 
Yo sinceramente, no soy muy amiga de la fruta. De la verdura sí. Por eso para comer a mediodía me hago una ensalada gigante con aceite acalórico, atún, vinagre, pimienta, un huevo duro y lo que vaya encontrando. (Sin sal) Me gusta echarle de todo! VÍDEO DEL CANAL:




La ensalada nos ayuda a eliminar los líquidos retenidos en época de exámenes, es decir, época de culo pegado a la silla.
Las frutas más ricas para mí son (por orden de delicia): nísperos, melón, kiwis, cerezas, higos, plátano, sandía, piña. Las demás tipo manzana y pera... ni fu ni fa.

Así que el postre de la megaensalada puede ser una de estas frutas, y yo suelo acompañarlo de una infusión de dos bolsitas de té verde (que es un gran antioxidante) con miel y limón. (Nada de azúcar). Deliciosa comida y no se pasa hambre.

Pero si no te gustan las ensaladas, puedes recurrir al arroz, legumbres como las lentejas o garbanzos o verduritas y pechuga a la plancha. Hay que evitar todo lo posible consumir grasas, y grasas saturadas. Cuanto menos aceite mejor, si puede ser, NADA.

Hoy por la mañana he probado una costumbre muy antigua que purifica los intestinos y beneficia nuestra piel: beber en ayunas un vaso de agua tibia con el jugo de un limón. Dicen que es el truco de belleza de algunas famosas, una incondicional de esto es Paulina Rubio, por ejemplo.
Deja la garganta más raposa que nada... De hecho creía que me iba a sentar mal tanta acidez, pero nada. Como una rosa. 
Es mejor beberlo con pajita para no cargarnos el esmalte dental.

No cometamos el error de desayunar poco: por la mañana el cuerpo necesita muchas energías. Además lo que comes por la mañana, lo vas a quemar sí o sí a lo largo del día. 
Así que, ¿que no te puedes resistir a una pizza o a un pastelito? Pues no renuncies a ello en la dieta, simplemente cómelo por la mañana.
Yo por ejemplo he almorzado un trozo de pizza deliciosa que han comprado mis hermanos.

En el desayuno es cuando debes consumir hidratos de carbono, para tener energías: galletas, cereales, tostadas... 
Para los hambrientos a los que le gusta desayunar salado y en buena cantidad, es una gran idea desayunar patatas hervidas y servirlas con limón o Ketchup. 

Hay personas, como yo, que se pasarían el día comiendo. Para los que nos gusta picar entre horas: nada de hidratos, ni galletitas ni pan. 
Más vale tener a mano un paquete de lonchas de pavo, tomar un vasito de leche semi con nesquick, picar de un tarro de pepinillos en vinagre, comer una fruta o tomarse un zumo. 



Y la comida clave: LA CENA. 
Hay personas que deciden saltarse la cena, pero con esto solo conseguimos que nos dé un ataque de hambre a las 4 de la mañana o que al día siguiente tengamos más hambre que nadie.
Hay que cenar. Ligero, pero tomar algo. 
Lo más más ligero sería tomarse un yogur o fruta.
A mí me gusta hacerme una buena sopa con caldo, con algo de carne o pescado. 
Las proteínas son ideales para irse a la cama.

Yo lo hago a ojo, pero debemos procurar cenar dos horas antes de ir a dormir, para no acostarnos en medio de la digestión. 
Si cenamos demasiado pronto, a la hora de acostarnos  volveremos a tener hambre y picaremos.

Beber suficiente agua es importante, ya que en ocasiones confundimos la sed con el hambre. Si nos notamos un hambre extraña (por ejemplo a la media hora de comer sentir hambre es raro), podemos beber un vaso de agua, y si se nos pasa el hambre, simplemente es que teníamos sed.

Bueno, y por último y no menos importante: El ejercicio físico aeróbico y anaeróbico.
Para perder peso necesitamos hacer, a parte de dieta saludable, ejercicio aeróbico: Correr, nadar, ir en bici, bailar...

Vamos, un rollo. Para las que no somos constantes, os voy a decir un truco psicológico: 
Aquello que realicemos de forma constante durante 30 días, lo adoptaremos como hábito en nuestras vidas. 

Para más información sobre esto, podéis visitar la web de mi compañero de Uned Isidro: http://psicocode.com/deporte/el-desafio-de-los-30-dias/


Mi reto de los 30 días era el siguiente: hacer todos los días bicicleta. Salgo con ella y paseo por el carril bici de la ciudad. 
Es un deporte perfecto para la operación bikini porque ayuda a eliminar la celulitis, tonificar, endurecer... y además no sólo trabajar inferiores, también se trabaja un poco de abdominal y de brazo (A mí en unos días me ha salido una bola que ni sabía que tenía, flipante).

Creo que es el deporte que menos pereza da, porque solo hay que bajar la bici, y yo tengo el carril al lado de casa. 
La natación también me encanta, pero anda que no da pereza hacerse la mochila, ir al gimnasio, ponerse el modelito... uf!!
La natación la reservo para los fines de semana que voy a la playa: los brazos acaban quemando.


Con la bici notarás que lo que te arden son los muslos.   
A veces hago una hora (lo ideal) y otras media, o 40 minutos. Depende de cómo de dolorido tenga el culo del sillín del día anterior. Y esto todos los días, sobre la misma hora.

Ya desde la primera semana notaréis que retenéis menos líquidos, que vais más al baño, que os levantais más pronto por las mañanas, más activos y más contentos. Esto último es porque con el deporte liberamos las llamadas "hormonas de la felicidad", las endorfinas :)


Para perder peso y no ser un colgajo ambulante, están los ejercicios anaeróbicos, que tonifican: Pesas, sentadillas, abdominales, flexiones... 
Como nosotras no queremos hacer músculo, solo estar duras, debemos hacer MUCHAS repeticiones con POCO peso. 
(Los chicos que quieran ganar masa muscular deben hacer todo lo contrario: pocas repeticiones, mucho peso)
Estos ejercicios son más aburridos que ir con la bici... pero los menos aburridos para mi gusto, las pesas y los abdominales. Además en seguida se notan resultados.

Mi truqui del año pasado fue hacer antes de dormir 100 abdominales cada día y aplicar la crema de Garnier Body tonic, reafirmante. Se quedaba el vientre bien fresquito para dormir y cada vez más firme.

Ésta es otra: LAS CREMAS. No solucionan, pero ayudan a que la piel se vea mejor. 
No os aconsejo las de marcas baratas tipo Deliplus y Consum, no veo que hagan nada. (Aunque en Ciao hablan maravillas del anticelulítico efecto frío de Deliplus, y lo probé pero ni me acuerdo de sus resultados)
Tampoco os aconsejo que os gastéis vuestros ahorros en una de Dior o de la Reina de Inglaterra, porque tampoco. 
Pero una ayudita con marcas tipo Garnier o Nivea siempre viene bien. 
Por cierto, para las apasionadas de los anticelulíticos, hablan maravillas y milagros del de la marca Lierac, de venta en farmacias, 60 euros. 
Lo bueno de las cremas es que dejan un aspecto de piel suave e hidratada, y dándolas con masajes fomentamos la circulación.
Yo me he comprado el pack de Garnier Bodytonic, por 8 euros, en el que viene un gel anticelulítico concentrado (con efecto frío) y una crema reafirmante. 



Otro de los métodos que ayudan a combatir la celulitis son los complementos alimenticios con plantas. En Mercadona mismo, en la sección de belleza, hay un apartado donde encontramos pastillas de alcachofa, fucus, cola de caballo, pastillas para intensificar el bronceado, pastillas anticelulíticas... 

Yo estoy probando las dos últimas, así que cuando acabe con ellas os contaré mi opinión. Lo bueno de ellas es, a parte del precio (Entre 3,5 y 5 euros), que contienen ingredientes de origen natural.
Los complementos con Fucus son muy recomendables si lo que queremos es eliminar celulitis y grasas. Buscad las propiedades del Fucus y veréis.


En resumen, lo de siempre: comer sano, hacer ejercicio, beber suficiente agua y alguna cremita.

Espero que este súper contenido de la operación bikini que os he escrito os ayude este verano y los siguientes! Pasad unas buenas vacaciones!

Irene.

             


            


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